Imagina estas situaciones: estás hablando con otro adulto a
las puertas del colegio, o te llaman por teléfono, o estás explicando al médico
lo que le ocurre a tu hijo y entonces… El niño comienza a interrumpir sin
descanso. Te tira de la manga, habla cada vez más alto para que le atiendas, te
da golpecitos hasta que le miras e incluso se tira al suelo y patalea.
Son niños que no tienen paciencia y no saben esperar. Esta
actitud nos hace perder la paciencia a los padres y, muchas veces, terminamos
castigando y gritando a los hijos. Pero, ¿cómo podemos evitar que el niño
interrumpa constantemente?
Consejos para evitar que el niño interrumpa constantemente
Interrumpir utilizando todo tipo de estrategias, es un mal
hábito que tienen algunos niños y, sin embargo, los padres no damos con la
tecla para poder frenar esta conducta, ¿Qué podemos hacer?
1- Para enseñar al
niño a no interrumpir constantemente, debemos parar un segundo la conversación
que teníamos con otro adulto o la actividad que hacíamos. Es sólo un segundo,
en el que bajaremos a su altura, es el método de escucha activa, y le diremos:
“ahora estoy ocupada, cuando termine me cuentas qué ocurre, espera tan sólo un
poquito”. Y, en cuanto acabes la conversación con el adulto, recuérdale al niño
que te diga lo que tenía en mente. Si sigues con tus rutinas y no le escuchas,
la próxima vez intentará de nuevo interrumpirte.
2. Si aun así, tu
hijo persiste y sigue tirándote de la manga, dándote golpecitos o chillando
para que le atiendas, intenta no perder la paciencia y, por supuesto no
gritarle. Mantén la calma, y ponle tu mano sobre su hombro o agárralo de la mano.
El sabrá que eres consciente de que está esperando para decirte algo. También
puedes tocarle el hombro, mirarle un segundo y girarte. Es el lenguaje del
cuerpo, entenderá sin hablarle que estás ocupada. De nuevo, cuando hayas
terminado, dirígete hacia él y pídele que te cuente lo que necesita.
3- Tenemos que entrenar la paciencia de los niños. Cuando tu
hijo pida algo, espera unos minutos antes de dárselo, este pequeño intervalo de
tiempo le hará ganar paciencia. Si no atiendes a sus peticiones rápida como un
rayo, aprenderá a entender que no estás a su disposición siempre, en cualquier
momento y bajo cualquier circunstancia y que, en ocasiones ha de esperar. Eso
sí, de nuevo tendrás que cumplir tu palabra y atenderle pasados unos minutos
(ya sea que quiera contarte un chiste, que le ayudes a dibujar un paisaje o que
le des una galleta porque tiene hambre)
4. El consejo estrella para cualquier tipo de tema
relacionado con la educación de los hijos: el ejemplo importa. Si nosotros le
interrumpimos cuando nos está contando algo y no dejamos que terminen sus
relatos, si también lo hacemos con otros adultos y a nosotros nos falta esa
paciencia de esperar, nuestro hijo aprenderá por imitación. Es importante
escuchar a los demás y respetar el turno de palabra.
5. Intenta que esos ratos de espera no sean eternos, sobre
todo si a tu hijo le cuesta esperar y es de los que interrumpe constantemente.
Si estás hablando con otro adulto, tu hijo podrá esperar unos minutos, pero no
media hora. No alargues demasiado esos momentos.
Y, un consejo final, no pienses que contigo no funciona
porque lo has intentado una vez y tu hijo sigue interrumpiendo constantemente.
Tu hijo o tu hija aprenderá a esperar su turno si eres constante y aplicas
estos métodos de disciplina positiva en lugar de los gritos y los castigos.
Si además, sueles dedicarle un espacio de tiempo sólo para
él, verás que a medida que crece y madura, se molestará menos, tendrá menos
rabietas por este motivo e irá aceptando que ha de esperar unos momentos si tú
estás haciendo otra actividad.
tomado de: guiainfantil.com


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